1
Completa los datos de las partes
Ingresa el nombre legal completo del vendedor (individuo o empresa), su estado de constitución y domicilio. Repite para el comprador. Asegúrate de usar los nombres exactos de los documentos legales.
💡 Verifica en el registro público que la razón social de la empresa sea exacta, incluyendo S.A., S.L., S.C., etc.
2
Describe el bien con exactitud
Detalla completamente qué se vende: dirección completa, dimensiones, número de serie (si es maquinaria), estado actual. Para inmuebles, incluye el folio registral o catastral.
💡 Adjunta planos, fotos o certificados técnicos para evitar disputas posteriores sobre qué exactamente se incluye.
3
Lista todos los gravámenes existentes
Investiga y documenta hipotecas, embargos, usufructos, deudas fiscales u otros derechos de terceros. Incluye acreedor, monto, número de expediente y vencimiento.
💡 Solicita al vendedor (o consulta en registro público) un 'certificado de gravámenes' para asegurar que no hay cargas ocultas.
4
Define el precio y forma de pago
Establece el monto total, depósito inicial (si aplica), fechas de pagos futuros, método (transferencia, cheque, efectivo) y consecuencias por falta de pago.
💡 Si hay descuento por que el comprador asume una deuda, réstalo del precio y documenta la reducción en la plantilla.
5
Aclara la responsabilidad por gravámenes
Pacta explícitamente: ¿asume el comprador la hipoteca? ¿Cancela el vendedor el embargo antes del cierre? ¿Quién paga costos de liberación?
💡 Consulta con el acreedor hipotecario si permite que el comprador asuma la deuda o si requiere refinanciamiento.
6
Agrega cláusulas de garantía y responsabilidad
Inserta declaraciones del vendedor sobre validez del título, ausencia de litigios ocultos y entrega en el estado acordado.
💡 Considera añadir cláusula de indemnización si se descubren gravámenes no declarados después del cierre.
7
Revisa con asesor legal y firma
Antes de firmar, haz revisar el documento por un abogado familiarizado con la jurisdicción. Asegura presencia de testigos o notario según lo requiera tu región.
💡 En transacciones con gravámenes, la revisión legal es crucial para evitar herencias de deudas problemáticas.