1
Completa la portada y datos de contacto
Inserta el logo de tu compañía, nombre de tu empresa y contacto (dirección, teléfono, correo). Identifica claramente quién prepara la propuesta y quién la recibe.
💡 Usa el logo en alta resolución para proyectar profesionalismo desde el inicio.
2
Redacta el resumen ejecutivo
Sintetiza el problema del cliente, tu solución, beneficios clave y presupuesto total en máximo una página. Debe ser persuasivo y claro.
💡 Escribe este apartado al final; es más fácil resumir una vez que toda la propuesta esté lista.
3
Describe antecedentes y credibilidad
Completa historia de tu compañía, misión, servicios, certificaciones, premios y referencias relevantes. Demuestra experiencia en el sector del cliente.
💡 Incluye números concretos: años en el mercado, cantidad de clientes, ingresos si es relevante.
4
Especifica necesidades y requerimientos del cliente
Enumera requerimientos generales, técnicos, cronológicos y presupuestarios. Muestra que escuchaste y entendiste cada necesidad.
💡 Si el cliente emitió una RFP (solicitud de propuestas), mapea cada requerimiento a esta sección.
5
Presenta tu solución con detalles
Detalla objetivos, entregables y cómo tu plan responde punto por punto a los requerimientos. Presenta el equipo con roles y experiencia.
💡 Usa tablas para comparar requerimientos vs. solución; es más visual y fácil de seguir.
6
Justifica por qué elegirnos
Enumera beneficios únicos, ventajas sobre competidores, calificaciones del equipo y casos de éxito. Diferénciate con hechos, no opiniones.
💡 Incluye testimonios de clientes anteriores o resultados medibles (% de mejora, tiempo ahorrado).
7
Define cronograma, metodología y métricas
Crea un plan de implementación con fechas hito, fases de testing, responsables y métricas de desempeño. Muestra cómo controlarás la calidad.
💡 Usa un diagrama de Gantt o tabla clara; evita cronogramas vagos.
8
Presenta presupuesto y términos de pago
Detalla costos por componente, forma de pago (inicial, hitos, final), garantías y políticas de excedentes. Sé transparente.
💡 Incluye una nota sobre qué está incluido y qué no (out of scope) para evitar malentendidos después.